domingo, 12 de abril de 2015

El País de España

La formación del periodista

Solo en las redacciones, de impreso o digital, dará el joven aspirante el trascendental paso

M. A. BASTENIER 

España, 10 de abril 2015 

Quisiera dejar algo claro desde el principio. No existe la titulación de no ir a la universidad, y, por ello, la primera recomendación tiene que ser la de que se cursen los estudios correspondientes en la facultad, preferentemente de Ciencias de la Información, o cualquiera que sea el nombre que se le haya dado. Y digo, preferentemente, porque si es Ciencias de la Comunicación, aunque sea un contenedor en el que esté aparcado periodismo, la experiencia enseña que las cosas pueden ser distintas, ni mejores ni peores, pero diferentes. 

Al mismo tiempo, la profesión de periodista es probablemente la única en el mundo occidental que se puede ejercer sin haber cursado estudios de ninguna clase. El médico, el abogado, el ingeniero, el arquitecto no pueden ejercer su profesión, por obligación penal, sin que posean un papel, un diploma que garantice que están capacitados, y por ello autorizados, a desempeñar las tareas que les corresponden. ¿Por qué?

Si comparamos al periodista con cualquiera de los profesionales antes citados, es una rara avis que puede aprender los secretos de su negociado sin pasar por las aulas de universidad alguna. Jamás recomendaré que sea así, pero he trabajado con excelentes periodistas que jamás habían estudiado periodismo. La explicación es muy sencilla: el contenido académico, todo el magma teórico que hemos de conocer para ser abogado, médico, arquitecto, ingeniero, está perfectamente identificado y contenido en una serie de volúmenes que hay que poseer casi físicamente.

No existe la titulación de no ir a la universidad
La cosa por supuesto que no acaba ahí y para sentirse verdaderamente médico hay que pasar por un periodo de prácticas bajo la supervisión de un grupo de seniors, como ocurre con cualquier otra dedicación profesional. Pero en el campo del periodismo el contenido académico es limitado, discutible, subjetivo y siempre insuficiente, y el trabajo que se desarrolle en una redacción se come literalmente el acervo de conocimientos específicamente periodísticos, adquiridos en la universidad.

Pero no solo eso, sino que ocurre que ese aporte académico no se encuentra únicamente en una facultad de periodismo. Está, por el contrario, disperso en una galaxia de estudios que genéricamente llamaremos de Humanidades: Literatura, Filología, Historia, Ciencias Políticas y con el desarrollo del instrumental propio de las publicaciones digitales, cada día es más necesario conocer el manejo de esa amplísima gama de posibilidades que encierra el universo de Internet.

Y lo más importante es que con la dedicación y, sobre todo, lectura necesarias, uno puede obtener los conocimientos teóricos que le preparen para convertirse en periodista. Y no lo digo como autodidacta, porque me he pasado media vida en la universidad. Pero ¿qué es, en todo caso, preferible: estudiar primero periodismo y luego reforzar la formación con lo que más nos interese, o al revés? Es cuestión de escuelas de pensamiento. Yo lo hice básicamente al mismo tiempo.

El periodista será la suma de todo lo que no es: sociólogo, novelista; historiador, político

Entre las instituciones de carácter universitario y asimiladas, las que desde el punto de vista tanto académico como práctico están más cerca de facilitar una formación lo más completa posible son aquellas que, por estar adscritas a una publicación, pueden hacer que los alumnos trabajen en condiciones prácticas de realidad; es decir, como si los alumnos fueran a publicar con carácter inmediato.

La fórmula más corriente es la de los llamados masters para posgraduados, hayan hecho o no estos periodismo, que tienen que llegar a la institución peinados y lavados de conocimientos generales, sociología, literatura, historia, política, porque a lo único que se dedicarán es a hacer periodismo, que hoy es tanto o más digital que impreso, porque hay que formar periodistas para una marca y no para un soporte en particular.

Y esas clases no pueden estar ni siquiera diferenciadas, sino que la docencia debe fusionarse fusionada en una única plataforma válida para digital y papel. Pero, con todo y ello, su formación no habrá hecho sino comenzar.

Solo en las redacciones, de impreso o digital, dará el joven aspirante el trascendental paso que lo convertirá en periodista. Y eso se llama buscar a los seniors, aprender de quienes no actúan como profesores, pero lo son sin saberlo; vivir la agitación del instante; entender que los periodistas se dividen en dos clases: los rápidos —y en tiempos del diario digital de 24 horas al día, aún más— y los que no son todavía periodistas. Y que no se confunda nadie, la rapidez de reflejos y de soluciones no se amortiza con pérdida de calidad. Por debajo de un funcionamiento medio-alto imprescindible, no vale, por supuesto, ninguna celeridad en el trabajo.

El periodista es, por tanto, un ensamblaje de aportaciones muy distintas que no hay universidad que contenga específicamente en su currículum. El profesional del periodismo no es un sociólogo, pero trabajará con materiales que tendrán mucho de sociológicos; no será un novelista, pero contar historias será su mejor logro; no será un historiador, pero su obra servirá en las hemerotecas para que trabajan con ella los historiadores; no será tampoco un político, pero en muchos casos vivirá tan íntimamente ese mundo, que correrá el peligro de creer que es uno de ellos, con lo que estará contaminando su propia esencia que es, todo lo contrario, la de fiscales de la política.

El periodista será, por tanto, algo muy peculiar: la suma de todo aquello que no es: sociólogo, novelista; historiador, político. Por eso periodista puede serlo cualquiera, sin diplomas acreditativos, pero no cualquiera, por muchos diplomas que acarree, puede ser un buen periodista.

martes, 7 de abril de 2015

LA SEGUNDA ON LINE. CHILE
Piñera y otros 18 ex Presidentes iberoamericanos denuncian la “alteración democrática” que sufre Venezuela
Presentarán la declaración en el marco de la realización de la VII Cumbre de las Américas que se llevará a cabo en Panamá esta semana.
EFE lunes, 06 de abril de 2015
Piñera junto a Andrés Pastrana y Lilian Tintori (esposa del opositor detenido Leopoldo López) durante su visita a Venezuela en enero.

Madrid.- Diecinueve ex jefes de Estado y de Gobierno iberoamericanos denuncian la “alteración democrática” que sufre Venezuela mediante la llamada Declaración de Panamá, que se presentará en próximo día 9, víspera de la VII Cumbre de las Américas que tendrá lugar en el país centroamericano.

Según informó hoy la fundación Faes, presidida por el ex Presidente del gobierno español José María Aznar, los firmantes piden a los participantes en la Cumbre que aúnen esfuerzos para construir una “alternativa” a la crisis venezolana.

A fecha de hoy, los firmantes son Jorge Quiroga (Bolivia); Sebastián Piñera (Chile): Andrés Pastrana, Álvaro Uribe y Belisario Betancur (Colombia); Miguel Ángel Rodríguez, Rafael, Ángel Calderón, Laura Chinchilla, Óscar Arias y Luis Alberto Monge (Costa Rica). También suscriben la declaración Osvaldo Hurtado (Ecuador); Alfredo Cristiani y Armando Calderón (EL Salvador); José María Aznar (España); Felipe Calderón y Vicente Fox (México), Mireya Moscoso (Panamá), Alejandro Toledo (Perú) y Luis Alberto Lacalle (Uruguay).

En la Declaración de Panamá, los ex Mandatarios iberoamericanos piden también la puesta en libertad de los presos políticos y restablecer las condiciones para el ejercicio de los derechos fundamentales, según la fuente.

Los diecinueve ex jefes de Estados y de Gobierno afirman que la Cumbre de las Américas no puede obviar “la urgente e inaplazable necesidad de apoyar al pueblo de Venezuela.”


Se dirigen a los participantes, Organización de Estados Americanos (OEA) y la ONU, para alertar de que “la alteración democrática que sufre el país se profundiza en lo social y lo económico” y piden “esfuerzos para construir una alternativa de solución” que respete los principios constitucionales y las normas internacionales.

lunes, 6 de abril de 2015

Diario Financiero
Chile
Heraldo Muñoz: “Hemos tenido que enfrentar una ofensiva comunicacional inédita por parte de Bolivia”
Heraldo Muñoz niega existencia del “derecho expectaticio” esgrimido por Bolivia. Además, analiza la crisis en Venezuela y define la postura entre Mercosur y Alianza del Pacífico.
Por Víctor Hugo Moreno

Heraldo Muñoz: “Hemos tenido que enfrentar una ofensiva comunicacional inédita por parte de Bolivia”
En un mes más La Haya será el centro neurálgico de las actividades del canciller Heraldo Muñoz, cuando se esté en pleno proceso de los alegatos por las objeciones preliminares presentadas por Chile, ante la demanda boliviana. Quizás, el mayor desafío para el equipo de la Cancillería, hasta ahora.

En el intertanto, Chile ha tenido que lidiar con una fuerte arremetida comunicacional de La Paz, que tuvo como último episodio la visita a Copiapó -para entregar una donación de agua- del destituido ministro de Defensa boliviano quien llegó portando una chaqueta que decía "el mar es de Bolivia". En este cuadro, el escenario también se ha tornado complejo con Perú, por la acusación de espionaje en contra de nuestro país. Muñoz analiza para DF este turbulento panorama regional.

- Estamos a un mes de los alegatos en La Haya, se ha visto en el escenario político comunicacional una fuerte arremetida de Bolivia, ¿puede continuar escalando esta "batalla mediática" y cómo podría afectar esto en los alegatos de mayo?
Efectivamente, hemos tenido que enfrentar una ofensiva comunicacional inédita por parte del gobierno boliviano, en la que no han estado ausentes las descalificaciones y la agresión verbal en contra nuestra. Chile no puede a entrar a ese juego. Por cierto, estamos dando a conocer nuestra posición, con mucha efectividad, pero lo hacemos a nuestra manera y acorde con la tradición que ha caracterizado a nuestro país y nuestra política exterior. Hemos enfrentado este escenario con serenidad y sobriedad.

-En la tesis del ofrecimiento de soberanía que según Bolivia sí habría hecho Chile, ¿ve un intento de reforzar el argumento del derecho expectaticio, que es el pilar de su demanda?
Ninguna disposición del derecho internacional, clásico o moderno, recoge el concepto de "derecho expectaticio". Bolivia sostiene la existencia de una supuesta obligación de negociar que representa un cambio muy profundo en la posición histórica boliviana, que siempre buscó, sin éxito, la revisión de 1904. La razón del cambio no es difícil de encontrar. Como la revisión unilateral o judicial de un tratado de límites es una vía muerta en el derecho internacional, Bolivia recurre al subterfugio de invocar supuestos actos unilaterales de Chile con los que, al final, pretende lograr el mismo resultado: Una cesión soberana de territorio, que inevitablemente significaría una modificación del tratado de límites que no pudo alterar por otra vía.

-Se han visto dos flancos abiertos con nuestros vecinos: Una acusación de espionaje y la demanda boliviana, ¿le preocupa este escenario de complejidad con dos de los países limítrofes?
Muchos países tienen desafíos vecinales. En nuestro caso a veces se trata de asuntos recurrentes, como es el caso de Bolivia y otras veces tienen un carácter más coyuntural. Lo importante es tener claros los objetivos. Nos interesa tener relaciones estables y constructivas con nuestros vecinos, con la mirada puesta hacia el futuro y no en el pasado. Lo logramos con Argentina y están dadas las condiciones con el Perú, después de haber superado la prueba más difícil como lo fue el caso que tuvimos que enfrentar ante La Haya. Y, pese a todos los problemas que vivimos, queremos avanzar también con Bolivia, sobre la base del respeto a los tratados y también, el respeto mutuo.

-En la región, ¿en qué posición se encuentra Chile, más cercano a países de sistemas económicos más liberales como la Alianza del Pacífico o dentro de los sistemas con mayor control estatal y de derechos sociales como Venezuela, Bolivia y Argentina?
La Alianza del Pacífico ha logrado avances que valoramos profundamente. En primer lugar, el Protocolo Complementario que contiene los compromisos en materia comercial. En segundo lugar, existe una agenda ambiciosa en otras áreas de integración, como movimiento de personas, servicios y capitales, innovación, Pymes, minería y educación, entre otras. El compromiso de Chile con la AP es claro. Y también es claro que tenemos una visión cercana en cuanto a políticas económicas e inserción económica internacional. Por otro lado, respetamos las visiones de los países miembros plenos del Mercosur. En Chile estamos impulsando reformas importantes en el ámbito social, especialmente en la educación y laboral. En lo educacional nos hemos propuesto caminar hacia una educación sin lucro y de calidad. Y en cuanto al Estado, por cierto, aspiramos a uno vigoroso pero eficiente, que tenga mayor capacidad de regulación sobre las distorsiones que han presentado los mercados, en el sector financiero, consumidores, sistema impositivo, etc. Nosotros no creemos en la dicotomía entre Estado v/s mercado y tampoco en que nuestro camino al desarrollo impida un diálogo entre Mercosur y la AP.

-Varios parlamentarios han solicitado una posición más firme ante la situación que vive Venezuela...
Chile ha promovido una aproximación constructiva que contribuya al diálogo político y no exacerbe el conflicto. Hemos estado contribuyendo en ese sentido desde el inicio de este gobierno, a través de Unasur. Los cancilleres de Unasur, reunidos en Quito, hace 15 días, acordamos respaldar las elecciones parlamentarias, que deben realizarse en Venezuela, acompañando con asesoría y observación internacional. Creemos que dichas elecciones pueden ayudar a descomprimir significativamente las tensiones y a darle espacio a la política para resolver los conflictos en la arena electoral.

-¿Ha fracasado el rol de Chile como mediador en el conflicto?
Chile no ha asumido un rol de mediador. Ningún Estado ha sido invitado a asumir dicho papel. Lo que hemos hecho es ajustar nuestra acción a un acompañamiento de la coyuntura venezolana, instando al diálogo. Hubo avances importantes en un inicio, pero luego el diálogo se estancó. Ahora hay una nueva oportunidad, pero sólo los venezolanos pueden resolver el conflicto.

"Chile sigue siendo percibido como un país serio"
-En varios medios internacionales ya se está hablando respecto a los casos que investiga la Justicia, Penta y Caval, ¿cómo puede llegar a afectar este escenario en la imagen internacional de Chile, que –hasta ahora- se destacaba en temas de probidad?
La imagen de los países no se construye ni se altera de manera radical de un día para otro. Los estudios confirman que la imagen de un país cambia con hechos prolongados en el tiempo y en ausencia de respuesta gubernamental. Chile sigue siendo percibido como un país serio, estable y con instituciones que funcionan. Sin duda los casos que usted menciona preocupan. No obstante, el gobierno ha sido claro: Todos somos iguales ante la ley, y la Justicia debe actuar como corresponde a un Estado de Derecho. Además, el Ejecutivo ha demostrado su voluntad de mejorar los estándares de probidad y transparencia, a través del Consejo Asesor Presidencial.

-¿Puede incidir para la concreción de inversiones este escenario de desprestigio de la institucionalidad que estamos observando hoy?
No he escuchado de ningún caso de suspensión de una inversión externa producto del momento político nacional. La decisión de un inversionista para instalarse en un país depende de muchos factores. La mayoría son de largo plazo, tienen que ver con las seguridades que brinda una nación, las reglas claras, sus oportunidades de negocios, el dinamismo de su sistema financiero y sector privado, la proyección de su economía y su bajo riesgo. Esos elementos, que han sido tradicionalmente los pilares de la imagen de Chile en el extranjero, se mantienen inalterables. Obviamente que casos como los que usted menciona generan interés y preguntas en los inversionistas extranjeros, pero eso no significa que el prestigio de nuestra institucionalidad, ni nuestra trayectoria como receptores de inversión extranjera estén en duda.


domingo, 5 de abril de 2015

“La Tercera” de Chile
Nuevo libro asegura que Hitler no murió en Alemania, sino que en Paraguay
"Hitler, el hombre que venció a la muerte", indaga en la relación del dictador nazi con el ocultismo, afirma que vivió en Bariloche bajo el nombre de Adolf Schütelmayor, y que falleció en 1971.
por F.A.A./EFE - 05/04/2015 - 13:47

La relación de Adolf Hitler con el ocultismo y su influencia sobre el nazismo es uno de los ingredientes de "Hitler, el hombre que venció a la muerte", del escritor argentino Abel Basti, que sostiene que el dictador no murió en Alemania, sino en Paraguay.

En este trabajo, que Basti define como novela histórica y que es la primera entrega de una serie, el periodista y escritor argentino se centra en la figura de Hitler cuando Alemania está a punto de perder la II Guerra Mundial y en su búsqueda de un plan de huida alternativo en caso de derrota.

"Un plan b", explica Basti en una entrevista con Efe, que "se realizó en el marco de un acuerdo militar con Estados Unidos" para facilitar la salida de Alemania de científicos al servicio del nazismo que terminarían "sobre todo en Estados Unidos", según el escritor, pero también en otros países, como Argentina.

Basti sostiene que Hitler no se suicidó en Alemania tras perder la guerra sino que se trasladó a España, en abril de 1945, y desde allí viajó a la Patagonia argentina junto a Eva Braun en un submarino con la protección del entonces presidente de facto, Edelmiro Farrell, y de Juan Domingo Perón, su ministro de Guerra, que llegaría después al poder.

Durante los dos primeros mandatos de Perón (1946-1955), Hitler habría vivido en una hacienda próxima a la sureña ciudad argentina de Bariloche bajo el nombre de Adolf Schütelmayor, de acuerdo con las investigaciones de Basti.

Tras su derrocamiento, en 1955, Perón le habría pedido al dictador paraguayo Alfredo Stroessner que acogiera a Hitler en Paraguay donde, según el autor, Hitler habría muerto en 1971 y sus restos habrían sido enterrados en la cripta de un búnker subterráneo bajo un edificio hoy ocupado por un hotel.

En su primera novela, Basti, afincado en Bariloche y con varios libros de no ficción publicados sobre el tema, subraya la relación de Hitler con el ocultismo y sus conexiones internacionales a través de círculos que habrían influido en los pasos a seguir durante la guerra.

Grupos como la sociedad Thule, fundada como un círculo de estudio de las raíces alemanas, volcada en la reivindicación de los orígenes de la raza aria, y que apoyó al Partido Obrero Alemán, luego transformado en el Partido Nacionalsocialista liderado por Hitler.

Una sociedad, a la que Hitler no perteneció formalmente pero sí varios de los altos mandos del nazismo y que, según Basti, "no tomaron la guerra como una contienda entre un bando y otro sino como un gran episodio de transmutación de la humanidad, como una era que terminaba y otra que comenzaba".

"Es histórica la pertenencia de dirigentes nazis a estos grupos esotéricos en el momento de entreguerras", continúa el escritor, "lo que la novela ficciona es que esos grupos continuaron sesionando durante la guerra", pese a que oficialmente la sociedad Thule se disolvió tras la llegada de Hitler al poder (1933).

El escritor subraya la relación de este tipo de sociedades con el carácter de Hitler, su supervivencia a numerosos atentados y la creencia en algunos sectores de que tenía una suerte de "pacto con el diablo" para salvar su vida, de ahí el título de la novela, "el hombre que venció a la muerte".

Para Basti, que lleva años estudiando las huellas de Hitler en Argentina y Paraguay, el dictador nazi tenía una visión mesiánica de su papel en el mundo y lo plasmó en comentarios como el realizado en 1925 y con el que el escritor abre su libro: "La obra que Cristo emprendió, pero que no pudo acabar, yo -Adolf Hitler- la llevaré a su término".


“El Ciudadano” de Chile
Hasta ahora los rumores de renuncia en torno a Michelle Bachelet que ni siquiera Camilo Escalona ha querido desmentir en la entrevista de Tomas Mosciatti, emitida este jueves en la edición central de Megavisión, están por todos lados.

Es tan delicado el tema que el silencio oficial del Gobierno indica que existe una alta posibilidad que sea cierta la “información” que compartió el Periodista de radio Bio-Bio quien señaló”. Es tal la hecatombe que Michelle Bachelet ha hablado de renunciar, y no ha sido cauta y lo ha dicho ante personas que no son de su confianza, incluso ante desconocidos”.

El actual escenario político institucional es extremadamente endeble. Las acusaciones de ilegalidad alcanza sin excepción a todo el orbe político. Las pugnas internas al interior de los partidos de la alianza y de la nueva mayoría o vieja concertación alcanzan niveles de suicidio colectivo voluntario. Las filtraciones de información parcializada desde la Moneda , Fiscalía, Servicios de Impuestos Internos, incluso policías, evidencian la pugna real entre los que realmente quieren transparencia y los que necesitan salvar el pellejo de una casta política enferma y distorsionada sin corazón de país. La institucionalidad está seriamente dañada y su funcionamiento condicionado entre el deber ser y la actual realidad política.

Esto es solo parte del complejo escenario político que estamos viviendo y en donde la corrupción ha adoptado una clara connotación sistémica.

Existe también otro escenario igualmente complejo. Un escenario sicosocial.

El estrés provocado a la ciudadanía por los aluviones del norte, los incendios y la sequia del sur, la estacionaria desaceleración económica, las sucesivas reformas y su discusión sin altura de miras, la sensación de impunidad ante la delincuencia, la crisis moral de las instituciones eclesiásticas con protagonistas como Barros o el Pastor Soto y otras han deslindado en un clamor ciudadano que apunta como gran responsable a la clase política y al gobierno, repercutiendo directamente en el Estado de Chile.

La sociedad chilena herida demanda renuncias, justicia, decencia, fin a la corrupción sin medir consecuencia y como única válvula de escape a esta frustración social que alguna vez fue impulsada por la clase política tras la búsqueda de dividendos que hoy se vuelven contra ellos mismos. Han creado un monstruo que esta a las puertas del Pais y cuya puerta pareciera ser que nadie puede cerrar.

50 investigadores de las más importantes universidades chilenas han emitido una declaración pública indicando que no se puede obviar el grave daño que provocan estos actos sistemáticos de corrupción, y su posterior naturalización, en nuestra convivencia democrática, ya que impactan negativamente en las condiciones materiales de vida de la ciudadanía .

Lo que no que no señalan los académicos firmantes es que esta situación también daña la imagen del país en el extranjero. Durante años nos hemos mantenido bien posicionados en materia de corrupción. Actualmente ocupamos el número 23 del mundo. Inversionistas extranjeros han considerado nuestro país como un lugar reputado para consolidar relaciones, negocios, proyectos. Todo ello actualmente está puesto sobre la balanza y hemos sido hallados culpables como Estado, como Gobierno y como Sociedad. Los Mercados Internacionales aun no se han pronunciado. No se puede desconocer que las repercusiones de lo interno podrían afectar y desestabilizar nuestra economía y su relación con los Mercados Internacionales. Nuestra imagen país en un mundo globalizado e influenciado por el marketing ha sido debilitada desde el interior. A rio revuelto ganancia de pescadores. El Chile de 15 días atrás que enfrentaba la demanda de Bolivia ante la Haya lamentablemente ya no es el mismo.

La eventual renuncia de Michelle Bachelet no solucionara el conflicto. La constitución establece que ante tal eventualidad asumirá el Presidente del Senado, en este caso Patricio Walker creando con ello un abisal vacío de poder. Los chilenos no votaron por Isabel Allende. Somos un país inmaduramente político que ha crecido bajo la lógica del binominalismo. Esta cultura de la polarización política nos llevaría a un conflicto de legitimidad institucional e incluso a un posible estallido social e incredulidad publica cuyo daño sería peor que el actual estado de las cosas.

Por lo tanto debemos adoptar decisiones país en forma responsable. Friamente. Sin revanchismo ni odiosidades. Sin calculadora política. Renunciando a nuestro típico y muy nacional egoísmo político. Dispuesto a asumir un sacrificio personal, individual y también colectivo. Pero ser responsable significa también ser impopular por lo que se debemos estar dispuesto a pagar el precio.

Para ello se debe Establecer un acuerdo político transversal a través de una mesa ampliada e invocar Razones de Estado y detener la investigación de la arista política del caso Penta y Soquimich o al menos decretar una prohibición de informar aunque con ello se atente contra la libertad de expresión, contra la ética y la moral pública. Una medida excepcional con el fin de conservar la salud y fuerza del Estado, bajo el supuesto de que la supervivencia es un valor superior a otros derechos individuales o colectivos. Hay que recordar que cuando la naciente democracia estuvo en peligro bajo los Gobiernos de Patricio Aylwin y Eduardo Frei y bajos las amenazas del llamado “ejercicio de enlace” y “el boinazo” por el caso de corrupción conocido como Pinocheques fueron las Razones de Estado que suprimieron toda investigación y salvaron la democracia conquistada en las urnas.

Paralelamente y bajo un estado de excepción se debe aprobar e implementar un serie de articulados transitorios en la Constitución Política que permita sucesivamente : dar prioridad y aumentar recursos humanos, logísticos y económicos que permita llegar a conclusiones definitivas e inapelables en cuanto a la responsabilidad de quienes en contravención con la legalidad han operado políticamente defraudando la fe pública y la ley en torno al financiamiento ilegal de la actividad política.

Suspender y prohibir bajo los mismo mecanismos la participación política de quienes sean sancionados por su responsabilidad ante estos graves hechos.

Convocar a una nueva elección política parlamentaria y presidencial en un plazo prudencial.

Establecer una Asamblea Constituyente transitoria que defina un nuevo marco regulatorio para la actividad política en Chile y cuyos integrantes constitucionalistas estén avalados principalmente por la comunidad académica, alejando de la ecuación a los partidos políticos deslegitimizados por su solo accionar. En definitiva un golpe de estado ciudadano.

Establecer como obligatorio la reinscripción de los partidos políticos en Chile a fin de ratificar su legitimidad, debe ser otra de la prioridades.

Mientras que en el ámbito legal se deben establecer modificaciones a las leyes que sancionan los actos de corrupción o similares ampliando la responsabilidad penal y sancionatorias no solo a las personas sino que también al RUT o a la EMPRESA a fin de desincentivar la practicas de hechos delictivos estableciendo mecanismo fuertes y autoregulatorios de caracter ejemplarizador. ( Hoy día solo están en prisión preventiva Delano y Lavin mientras que Penta sigue operando como si nada )

Todas medidas que aunque suenen impopulares enviarían una potente señal de que en Chile somos capaces de legítimamente resolver nuestros conflictos interno en un marco de sana convivencia, sana civilidad restituyendo la imagen país que hemos construido entre todos y que se ve deteriorada por unos pocos.

No avalamos ni la impunidad, ni la corrupción. Ni el secretismo. Pero debemos aprender a hacer concesiones morales y dogmaticas si queremos salvar la integridad del Estado de Chile, nuestra imagen país y la convivencia interna para no caer en la disyuntiva que impopularmente pero con objetividad plantea el ex senador Sergio Bitar quien cuestiona “¿Quieren echar a todo el mundo y que llegue un populista cualquiera? ¿O quieren a otro militar?”.

Claro que lo nuestro, aquí y ahora, es solo una opinión, a menos que usted pueda entregar con justo equilibrio una alternativa distinta.

radiochile-canada.net/

EL Ciudadano

viernes, 27 de marzo de 2015

PRENSA LATINA
Reflexionan en Ecuador sobre situación del mar de Bolivia       
Quito, 26 mar (PL) La Embajada de Bolivia en Ecuador, el Comité de Solidaridad con ese país, diplomáticos e intelectuales protagonizaron hoy un tiempo de reflexión sobre la necesidad de reivindicar el derecho de los bolivianos a una salida al mar.

Reunidos en la sede quiteña del Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina, los participantes aunaron su voz a fin de adoptar una postura común de reclamo de Bolivia acerca de su derecho al mar.

El problema de la salida marítima es de la Patria Grande, y a 136 años de la pérdida nos convoca una preocupación latinoamericana, expresó el encargado de negocios de Bolivia en Ecuador, Manuel Monroy.

Teníamos una costa de 400 kilómetros, puntualizó el diplomático, pero la invasión transnacional nos dejó sin una gota de mar, lo cual ha perjudicado nuestro desarrollo.

Los pueblos de Latinoamérica, aseguró Monroy, están conscientes de que la situación vivida en mi país actualmente sobre el tema mar debe ser resuelta de forma pacífica.

En ese sentido, La Paz demandó una salida náutica, pedido considerado justo y necesario, siempre a través de métodos viables, afirmó.

El hecho de que nuestro territorio carezca de puerta costera ha incidido durante años de manera negativa en su crecimiento, y constituye una contrariedad irresuelta, señaló.

Recordó que Bolivia nació como república independiente el 6 de agosto 1925, hija legítima de El Libertador Simón Bolivar y la luchadora quiteña Manuelita Sáenz.

Pero, subrayó, la invasión chilena, iniciada el 14 de febrero de 1879 por el puerto de Antofagasta, le arrebató 400 kilómetros lineales de costas al Océano Pacífico.

El país suramericano perdió su salida al mar en la Guerra del Pacífico (1879-83) y desea recuperar la franja costera de 400 kilómetros por medio de negociación, dijo.

Con esa intención, detalló Monroy, La Paz presentó un reclamo a la Corte Internacional de Justicia de la Haya en 2013, a fin de no cejar hasta recuperar el territorio usurpado por Chile hace 136 años.

El gobierno boliviano ha intentado negociar con Santiago para recuperar su espacio marítimo sin obtener acuerdo alguno hasta el momento.


Según Monroy Chile desconoció las atribuciones del referido tribunal sobre el caso al argumentar que se trata de un asunto bilateral, en tanto se espera un pronunciamiento judicial sobre la objeción chilena.
LA TERCERA DE CHILE
Chile abre posibilidad de que frontera con Bolivia funcione 24 horas
Vicecanciller altiplánico, Juan Carlos Alurralde, afirmó que la medida atenderá a un reclamo que afecta el comercio exterior de su país, debido a que el horario actual de doce horas diarias hace que muchos transportistas pierdan tiempo esperando para pasar.
por EFE - 27/03/2015 - 00:44

Chile y Bolivia acordaron hoy estudiar el funcionamiento 24 horas de la frontera por donde pasa el transporte de carga boliviana, uno de los principales conflictos de los transportistas andinos en rutas chilenas, discutido durante la segunda reunión bilateral sobre el tema en Montevideo.

"Se va a ver de qué manera podemos implementar controles de 24 horas porque hay muchos desafíos de infraestructura, de personal y de una serie de elementos que hay que considerar, pero hay voluntad para ello", dijo a Efe el subsecretario chileno de Relaciones Exteriores (vicecanciller), Edgardo Riveros.

Para el vicecanciller boliviano, Juan Carlos Alurralde, la medida atenderá a un reclamo que afecta el comercio exterior de su país, debido a que el horario actual de doce horas diarias hace que muchos transportistas pierdan tiempo esperando para pasar.

"Que la frontera se abra 24 horas es una gran victoria para nosotros", expresó Alurralde a Efe.

Las dos naciones crearon hoy un grupo de trabajo conjunto para establecer "un control de doble cabecera integrado", según el jerarca boliviano.

Eso va a posibilitar "que los trámites se hagan una única vez para ambos lados de los países", explicó Alurralde.

En ese sentido, Riveros destacó la presentación del proyecto de "un complejo fronterizo en Chungará que va a permitir una gran fluidez en lo que es el control de fronteras".

Según el vicecanciller chileno, la idea es que el complejo "esté en pleno funcionamiento para los primeros meses del próximo año".

Otro avance en ese conflicto entre Bolivia y Chile fue la extinción de cupos que limitaban el transporte de carga boliviana en las carreteras chilenas a una determinada cantidad.

"Ningún país puede intervenir en nuestro comercio internacional y limitar nuestra carga", explicó Alurralde satisfecho con la resolución chilena.

El vicecanciller boliviano elogió además la buena voluntad demostrada por su par chileno respecto a revisar la cuestión de las fiscalizaciones en las rutas.

"Si se hacen inspecciones, que no se detenga el flujo de la carretera", observó.

Por su parte, Riveros resaltó la importancia de las fiscalizaciones, pero reconoció que éstas no deben "entorpecer el desarrollo y las características del tránsito".

La reunión bilateral es parte de la recomendación de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), con sede en Montevideo, en donde las delegaciones de los dos países se han encontrado para avanzar en el conflicto de los transportes.

El pasado diciembre, Aladi estableció un plazo de cuatro meses para que Bolivia y Chile solucionaran el problema (hasta abril de este año).

Alurralde y Riveros se manifestaron satisfechos con la segunda jornada de diálogo, luego de que la primera reunión, el pasado 19 de febrero, terminara de forma tensa.


Asimismo, el vicecanciller boliviano evaluó que aún hay puntos pendientes. El grupo de trabajo creado ayer volverá a reunirse en la primera quincena de abril.